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En
la época boyante de la ahora deshinchada burbuja
de internet, muchas puntocoms, sobre todo en Estados Unidos,
sufrieron el efecto de "Muerte por Éxito".
Buenas ideas desarrolladas por cinco amigos que se juntan
una tarde en un bar a tomar cañas y que despegan
gracias al ingenio y al apoyo económico de empresas
de capital riesgo, acaban muriendo (o sufriendo mucho) por
tener demasiados pedidos y no haber planificado adecuadamente
cadenas de producción/logística/distribución
o algo tan sencillo como unos servidores de internet insuficientes
podían tirar al traste las ilusiones de esos cinco
amigos y de paso el dinero invertido en dichas ilusiones.
De todos los que sufrieron ese "infarto por éxito"
sólo los más previsores consiguieron remontar
el vuelo, realizando acciones correctivas a tiempo que permitieron
reanimar al casi-muerto. Os preguntaréis qué
tiene que ver la prueba de hoy con el rollo anterior. En
realidad la historia de Mondraker tiene algo de paralelismo
con este fenómeno (en cuanto al éxito), con
el ojo por parte de sus creadores para evitar ese estadio
de "casi-muertos".
En
España no es la primera vez que vivimos el desarrollo
de una marca por parte de un distribuidor "potente",
otros lo han hecho, con mayor o menor éxito. Puede
resultar tan fácil como irse a la amplísima
gama de cuadros a la carta que se pueden encontrar en China,
personalizarlos, traerlos aquí y montarlos. Si las
propias marcas lo hacen por qué no lo va a hacer
un distribuidor que cuenta con acceso a prácticamente
todos los componentes que se necesitan para montar una bici.
Sin embargo, el caso de Mondraker es diferente. Prácticamente
desde su lanzamiento la marca ha tenido una gran aceptación
y un éxito probablemente inesperado desde Team Bike,
pero éstos han sabido dar los pasos adecuados en
cada momento para no morir por éxito y ganarse una
buena fama por una relación calidad-precio imbatible.
Este éxito inesperado hace que las bicis Mondraker
estén en boca de la gente, para lo bueno y para lo
malo, y cuando ha sido para lo malo han sido capaces de
dar un servicio al cliente cuidado, escuchado para mejorar
año a año. Es el caso de la bici que nos ocupa
hoy, la Mondraker Curve se posiciona como una bici freeride
con un equipamiento muy equilibrado y cuadro evolucionado
respecto a temporadas anteriores en las que se hacía
uso de un sistema de bieletas justo detrás del eje
de pedalier denominado SLS. Este sistema, que en un principio
debía servir para ofrecer una trayectoria vertical
a la rueda finalmente aportaba más inconvenientes
que ventajas y para este año se ha optado por adoptar
un sencillo, y más que sobradamente probado, sistema
turner con punto de giro en los tirantes, que proporciona
todo el recorrido y progresividad que necesita una bici
como esta.
El
cuadro de esta bicicleta llama la atención nada más
verlo, será quizás por su acertada decoración
en tonos azul eléctrico o por su tubo de sillín
que hace una curva cual serpiente encantada. En la parte
delantera destaca el tubo de dirección, integrado,
que visualmente es más grueso que una convenicional.
Aunque se ha esrito mucho al respecto en un sentido y en
otro la verdad es que las ventajas de la dirección
integrada no dejan de ser más visuales que otra cosa,
lo que, en este caso, ayuda bastante al carácter
imponente de la bicicleta. El tubo diagonal, de considerable
diámetro, abraza al tubo de dirección e incorpora
en su intersección un refuerzo, muy necesario en
esa zona para darle la rigidez que pide esta bici. El tubo
horizontal, con bastante slopping, deja mucho espacio libre,
lo cual se agradece, y termina apoyandose en el tubo de
sillín que, como habíamos comentado, realiza
una curva llamativa (probablemente es la que le da el nombre
a la bici) que en su primer tercio alberga el punto de giro
de la bieleta de la suspensión y que se apoya sobre
el eje de pedalier, en cuya intersección se situa
el eje de giro del basculante trasero, montado sobre rodamientos
y en una posición, ya muy probada, ligeramente retrasada
y elevada respecto al propio eje de pedalier. Tanto las
vainas como los tirantes son de sección cuadrada,
estos últimos incluso con una cierta curvatura tipo
espaghetti, que a buen seguro contribuyen a la buena rigidez
del tren trasero. Los tirantes se unen en una pieza bastante
ancha, para dar cabida a las cubiertas más bestias,
que es la que enlaza con las bieletas, mecanizadas y con
tres puntos de anclaje (100, 120 y 150mm de recorrido trasero)
para el amortiguador. Éste, un X-Fusion Vector Pro
tiene la típica configuración de amortiguador
de muelle con depósito separado de aceite, y permite
regulación en precarga, compresión y rebote,
con la posibilidad incluso de bloquearlo, lo que en esta
bici puede llegar a ser útil en subidas muy largas
y poco técnicas para contrarrestar en parte el peso
de la bestia.
Lo
segundo que más llama la atención de la Curve
es su horquilla. Como no podía ser de otro modo,
monta una Marzocchi, marca importada por Team Bike en España.
En este caso la elegida es una Dirt Jumper III, que posee
la misma configuración exterior que las famosísimas
Z1 (puente cryofit, barras de 32mm, diseño de botellas),
con aire y muelles como elemento amortiguante y un sistema
fijo de valvulas de aceite en baño abierto que proporcionan
unos nada despreciables 130mm (teóricos) de recorrido.
De este modo, el único ajuste posible es el de la
pregarga, a través de meter más o menos aire.
Está claro que se trata de la más sencilla
de las horquillas con orientación freeride de Marzocchi,
pero de otro modo la bici hubiese aumentado notablemente
su precio y hubiese perdido su atractivo.
Lo
tercero que más llama la atención de la Curve
son sus frenos de disco formula B4, con discos de 165mm,
una opción muy acertada para el uso al que se destina
esta bici, con un tacto muy progresivo gracias a sus cuatro
pistones, dos más pequeños para actuar antes
con menos fuerza y los dos más gordos para actuar
después con más potencia. En el resto de componentes
destaca el uso masivo de piezas OnOff, como la corta potencia,
el manillar de doble altura, el sillín, su tija,
los bujes y los pedales, aunque hubiesemos preferido que
estos hubiesen sido de plataforma. Para el resto se confía
en manetas de cambio Deore junto con un cambio trasero XT
y uno delantero Deore. El pedalier es un Truvativ Firex,
que también ha probado si fiabilidad en numerosos
montajes alternativos a Shimano. Las cubiertas son inas
IRC Trail Bear de 2.25 de balón, con un buen taqueado,
montadas sobre unas increíblemente anchas y cuadradas
Sun Rhyno Lite que aportan una buena base a las cubiertas
de 2.35 y que desde luego no tienen pinta de descentrarse
mucho, consiguiendo a la vez un espectacular peso de 550
g, 40 g menos que unas Mavic D521 de descenso.
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La
Opinión de...
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TOMI
MISSER
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En
mi opinión la curve es una mountain muy polivalente.
Funciona igual de bien para subir como para bajar. Esto
se debe al tipo de suspensión que utiliza, el Paul Turner.
El sistema es muy activo si nosotros queremos, pero
lo podemos desactivar con el X-fusion que viene de serie.
Es una mountain ideal para aquellas personas que no
tengan claro lo que quieren, subir o bajar. Esta mountain
les servirá para decidirse hacia que tipo de bici usar
o si se quedan con esta que la catalogaremos como Freeride.
Mi Curve la he montado algo diferente de la de serie.
He sustituido la Dirt Jumper III por la Z-1 Drop-Off.
El cambio no se nota substancialmente pero en ella tengo
bloqueo y ajuste de rebote externo, algo muy útil si
tengo que realizar subidas prolongadas o cambios de
funcionamiento. Últimamente he montado un guía cadenas
para poder salir a saltar o al BMX. La verdad es que
la disfruto mucho y más que espero disfrutarla.
TOMI MISSER |
Las
primeras sensaciones sobre la bicicleta fueron buenas, con
una posición relativamente cómoda y fácil
de asimilar en poco tiempo. De las tres posibilidades de
recorrido trasero quizás nos quedamos con la de 120
mm, ya que la posición de 150mm tiene un tacto demasiado
de descenso, que resulta perfecto para aquellos descensos
(valga la redundancia) más pedregosos pero que para
un uso más variado resulta demasiado, teniendo en
cuenta que la horquilla no da mucho de sí. De hecho
la horquilla es el único punto en el que su falta
de regulación no permite dejar las cosas como a uno
le gustan. Está claro que si queremos más
habrá que pagar más, pero en rigidez cumple
perfectamente, y siempre nos queda la vía de comprar
el cuadro suelto y montar la bici a nuestro gusto con, por
ejemplo, una Z1-150 del 2004, con la que el amortiguador
trasero trabajaría muy bien en la posición
de mayor recorrido. Respecto al amortiguador, algunas series
defectuosas del año pasado hicieron surgir comentarios
y habladurías sobre la fiabilidad de su construcción,
pero sinceramente nosotros no hemos tenido ningún
problema a pesar de maltratarlo bastante, y sus posibilidades
de regulación lo hacen muy atractivo frente a su
precio. El peso de la bici se sitúa entorno a los
15 kilos y medio, lo cual es bastante aceptable teniendo
en cuenta el uso que se le va a dar. Los frenos Formula
se mostraron muy progresivos, aunque les faltó un
poco de "punch" al final de apretar, lo que puede
ser debido a una falta de rodaje.

En
definiva, la Curve es una bicicleta con un claro uso freeride,
preparada incluso para correr alguna carrera de descenso
en plan amateur, con unos buenos componentes y con una posición
de conducción perfecta, ideal para aquellos que quieran
iniciarse en el lado oscuro de la fuerza sin gastarse una
pasta. Esta bici lo tiene todo, buena, bonita y barata,
bueno 1890 €urillos de nada!
Ficha
Técnica Mondraker Curve
| Cuadro |
 |
 |
Aluminio
6061 conificado, amortiguador X.Fusion Vector
Pro |
| Horquilla |
|
|
Marzocchi Dir Jumper III |
|
Pedalier
|
|
|
Truvativ
Firex |
| Cambio
Trasero |
|
|
Shimano
XT |
| Cambio
Delantero |
|
|
Shimano
Deore |
| Manetas
Cambio |
|
|
Shimano
Deore |
| Piñones |
|
|
Sram
7.0 |
| Frenos |
|
|
Formula
B4 Racing |
| Manetas
Freno |
|
|
Formula |
| Llantas |
|
|
Sun
Rhyno Lite |
| Bujes |
|
|
OnOff |
| Cubiertas |
|
|
IRC
TrailBear 2.25 |
| Manillar |
|
|
OnOff |
| Dirección |
|
|
Cane
Creek integrada |
| Potencia |
|
|
OnOff |
| Tija
Sillín |
|
|
OnOff |
| Sillín |
|
|
OnOff |
| Precio |
|
|
1890
€ |
| Peso |
|
|
15,3
kg (sin pedales) |
|
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