Retomamos nuestro cursillo con cambio de tecnología
(color). Ahora necesitarás tener instalado flash para poder ver las animaciones,
pero no te preocupes, la mayoría de los navegadores ya lo traen por defecto.
Iremos cambiando los anteriores capítulos a este formato, para mayor comodidad.
Ahora vamos con la teoría.
La bajada lateral de un escalón es quizás
más fácil que la propia subida, ya que no hay que afinar tanto,
simplemente desplazar el cuerpo lateralmente y dejarse caer. Sin embargo, el fundamento
del movimiento es el mismo y nos ayudará a salvar cortados de una forma
controlada. Igual que en la subida, el posicionamiento ante el "precipicio"
es fundamental, primero para estar lo suficientemente cerca de él como
para poder acomenter el movimiento lateral con holgura, pero manteniendo en todo
momento un control suficiente para no caernos por él.
Una vez que nos hemos situado correctamente ante el cortado,
iniciaremos el movimiento de flexión-extensión lateral, desplazándonos
a una distancia suficiente para no tocar el escalón con alguna parte de
nuestra bici (vainas, bielas, o incluso el manillar, si es un cortado muy alto).
En escalones pequeños no tiene mucha importancia,
pero de lo bien que ejecutemos el movimiento lateral dependerá cómo
aterricemos, y en cortados altos os aseguro que vuestra bici puede sufrir mucho.
De ahí la importancia de posicionar la bici en paralelo al cortado, realizar
la extensión de cuerpo correctamente y equilibrar la bici en el aire para
caer bien, flexionando el cuerpo para amortiguar el golpe. La caída se
puede hacer con las dos ruedas a la vez o con la rueda trasera, pero siempre amortiguando
con el cuerpo. Una buena amortiguación corporal aliviará la carga
a la que están sometidos el cuadro y las ruedas en ese momento (tu peso
+ la aceleración de la caída (9,8 m/s2)).