En nuestras excursiones de fin de semana es habitual que
nos encontremos por nuestro camino con obstáculos de cierto
nivel, como troncos, cortados o charcos. En ese caso será
necesario elevar la bici la altura suficiente como para
poder superar el obstáculo con holgura. Esta técnica se
denomina bunny-hop, del inglés salto-de-conejo y consiste
en elevar la rueda delantera antes del obstáculo y seguidamente
la trasera para aterrizar algunos centímetros después.
Si observamos a Tino, veremos cómo el cambio de pesos
del cuerpo hacia atrás es fundamental para que, tirando
levemente del manillar, la rueda se levante. Flexionamos
las piernas y retrasamos el cuerpo a la vez que tiramos
del manillar. Como reacción a ese movimiento se produce
el despegue completo. Es fundamental tener en cuenta
el principio de acción-reacción: cuanto más marquemos
este movimiento, más alto subiremos. Una vez en el aire
se produce un desplazamiento del cuerpo hacia delante
para equilibrar la distribución de pesos delante-detrás,
de modo que la caída sea lo más suave posible. Como
siempre conviene empezar por obstáculos pequeños y sobre
todo practicar el movimiento y sincronización del cuerpo.
En las salidas agradecerás no tener que pararte a pasar
la bici por encima de un tronco...