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Vestimenta
| Alimentacion
| Material
Quizás
parezca superfluo tratar este tema, puesto que todo el mundo
cree que sabe lo que hay que llevarse, hasta el día que ocurre
lo menos malo (había podido ser peor) y os acordaréis de este
artículo de BikeWeb. Evidentemente la cantidad de cosas que
llevaremos dependerá de dos factores fundamentales. En primer
lugar, la duración del recorrido, ya que no es lo mismo salir
a dar una vuelta por el pueblo, que salir todo el día o un
fin de semana entero (o dos años como Juanjo "Pedales"). El
segundo factor importante es la proximidad a lugares habitados.
Cuando nos encontramos lejos de la civilización, aunque sea
por un día, hay que prevenir cualquier posible percance con
una buena planificación.
| Vestimenta |
 
Pese a que muchos se
niegan a admitirlo, la vestimenta del ciclista, en concreto
del de montaña, debe ser específica, si queremos sacar
todo el partido a nuestro apasionante deporte. En primer
lugar, es conveniente señalar un par de elementos que
quizás no puedan ser considerados como parte de la vestimenta,
pero que por su importancia (sobre todo el primero)
son de reseñar:
EL CASCO.
Si ya estás harto de que te repitamos siempre lo mismo,
pues te aguantas, ya que lo hacemos porque nos preocupamos
de que nuestros lectores sigan vivos (tenemos complejo
de abuelita simpática) y puedan disfrutar la próxima
vez de este deporte. Hoy en día existe una gama suficientemente
amplia de cascos para que los puedas llevar, tanto
en invierno como en verano ya que tienen suficientes
orificios de ventilación. Además la mayoría disponen
de un sistema de sujeción de la nuca, con lo que la
seguridad aumenta notablemente. Además, si resulta
que eres heavy, pues le pones unas pegatas de Iron
Maiden y a correr.
LA MOCHILA
Y yo para qué quiero una mochila, diréis. Pues resulta
que para excursiones un poco largas o de las que
te pierdes en los confines del universo, el llevar
una mochilita (no hace falta la mochila con estructura
metálica de 90 litros que usabas en tus tiempos
de montañista) es de lo más aconsejable. Metes un
chubasquero, unos calcetines, un pequeño botiquín,
las herramientas, la comida... ¡Leñe! igual sí que
te hacía falta la mochila de 90 litros...
Una vez dicho esto, nos centraremos en cómo vestirse
según la época del año. Más que nada porque si no, alguno
se podría coger un buen resfriado.
EL VERANITO.
Ah! que bonita época. Las chicas llevan faldas cortas,
los chicos están morenitos (y se han tirado 27 horas
diarias en el gimnasio)... Pues el gremio ciclista
no va a ser menos y nos equiparemos con un culotte
corto, que puede ser de tirantes (es cuestión de gustos),
y encima un maillot o una prenda similar. Evitad las
camisetas de algodón porque se empapan de sudor muy
deprisa, y en las bajadas os quedaréis fríos. Hay
prendas muy discretitas, de modo que no tengáis que
ir del Volvo-Cannondale, aunque haya gente que le
guste dar la nota. Diseños hay para todos los gustos.
Otra cuestión es que en las epocas veraniegas, nadie
está exento de un chaparrón, con posible granizo,
del que os protegeréis con el casco (¿verdad?), así
que lo mejor es que os llevéis en la mochila un pequeño
chubasquero. Por otra parte, si vais a realizar excursiones
por la montaña, en las cotas más altas es normal que
no haga tanto calor, así que una prenda de manga larga
tampoco iría mal
Por supuesto, y como siempre, el uso de guantes
(cortos en este caso) es imprescindible, porque
cualquier caída te puede dejar las manos que ni
para leerlas. El calzado será el específico de mountain
bike; aunque es cierto que existen versiones diferentes
para verano e invierno, no todos tenemos los medios,
y tendremos las mismas zapatillas para todo uso.
Por último reseñar que la protección solar nunca
viene mal, sobre todo para pieles sensibles, la
cremita no es solo cosa de chicas, así que llevaros
el tubito si no queréis volver en estado tomatiense.
Las gafas también son importantes, u os arriesgais
a coger una conjuntivitis notable.
EL FRÍO Y LAARGO INVIERNO
En la época en la que los osos se están echando
la siesta (tipos listos), la raza del grilladus
bikerus sale a la fría estepa. Muchos nos ha
preguntado sobre qué ponerse sin parecer un michelín
andante.
Los expertos hablan de tres/cuatro capas de ropa,
a saber: Una camiseta interior en tejido sintético
(nada de algodón) que permita mantener el calor
y, sobre todo, evacuar correctamente el sudor. En
segundo lugar una capa de aislamiento térmico, que
sea capaz de abrigarnos convenientemente. A tales
efectos, los (buenos) forros polares son ideales.
Por último, la capa exterior debe protegernos del
viento y debería dejar pasar la transpiración desde
las otras capas. Un buen maillot de manga larga
nos servirá. La cuarta capa se refiere a la protección
contra la lluvia. Sí, en invierno también llueve,
por si no os habíais dado cuenta. Evidentemente
lo ideal es tener una chubasquero en algún tejido
sintético estilo gore-tex, que permite aislar del
agua y transpirar a la vez. El único problema es
que este tipo de prendas es relativamente caro,
así que no te compres uno si realmente no lo vas
a usar con frecuencia.
Para el tren inferior, utilizaremos un culotte largo,
a ser posible térmico, que nos aísle del frío. Nuestros
compañeros de carretera se untan con vaselina en
las rodillas para protegerlas del frío.
Evidentemente, los guantes deberán ser largos, y
con algún acolchado, para mantener el frío, pero
no demasiado gruesos, para no perder el tacto. Puedes
proteger tu delicada garganta (después de la sesión
de karaoke del fin de semana) con una braga, tipo
buff, y puedes/debes usar calcetines térmicos que
te permitan mantener el calor en tus delicados piececitos.
Las gafas tampoco vendrán mal, pero con las lentes
adecuadas para cada circunstancia. Es mejor llevar
unas lentes transparentes que no llevar nada.
EL ENTRETIEMPO
Miras por la ventana y ves un solete de aupa. Te
preparas con tu camisetita y tu maillot, e incluso
te atreves a ponerte el culotte corto. Cuando sales
a la calle te quedas más helado que el iceberg del
Titanic, y tienes que volver corriendo a casa para
darte una reconfortante ducha caliente
En esta época es imprescindible hacer una previsión
acertada de la temperatura que vamos a tener, así
como de las posibilidades de lluvia. Tanto en primavera
como en otoño tendremos que jugar con la segunda
capa de abrigo (la del forro polar) con prendas
más o menos gruesas. También es un buen momento
para ponerse un maillot corto, con unos manguitos,
que luego podremos guardar en el bolsillo para salir
por la mañana cuando la temperatura es baja.
Es conveniente llevar los guantes largos todavía,
puesto que las manos son una parte del cuerpo que
está muy expuesta al poco (o mucho) frío que pueda
haber.
Lo importante es que cada uno conozca sus capacidades
aislantes, de modo que sacando el dedo por la ventana
sea capaz de saber qué ponerse. Igual a la primera no
acertaremos, pero a medida que cojamos práctica nos
resultará muy sencillo. En cualquier caso os recomendamos
vivamente que miréis la foto del meteosat en la sección
de "EL TIEMPO" de BikeWeb, para saber cómo van a estar
las cosas. Hay a quien le gusta más ver el boletín del
tiempo de Minerva Piquero, por qué será...
  
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| Alimentación
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Esta parte de la preparación resulta muy controvertida,
ya que no suele estar muy de acuerdo con las costumbres
culinarias españolas. Por ello, lo que aquí sigue no
es más que una mera indicación para mejorar la alimentación
del ciclista en general (no estamos hablando aquí de
competición) y que va más allá del bocadillo de chorizo
frito que algunos llevan en la mochila. Para preparar
alimenticiamente una excursión es conveniente tomarse
las cosas suficientemente en serio para llevar, aunque
sea por unas horas, una dieta equilibrada.
Comenzaremos por la cena de la noche anterior. Un
buen plato de pasta con tomate y aceite de oliva (nada
de salsas) y sobre todo sin queso, puede aportarnos
la cantidad suficiente de hidratos de carbono para
el día siguiente. Evitaremos tomar productos grasos
como el queso o la leche entera, prefiriendo la desnatada.
Alguna pieza de fruta será un buen postre.
Por la mañana, podremos tomar un zumo de naranja,
cereales no grasos, jamón york o pavo embutido y para
los más hambrientos, una tortilla francesa. Prescindiremos
lo más posible de grasas que hacen trabajar demasiado
al estómago y requieren un largo tiempo para su asimilación.
Es hora de preparar el avituallamiento para la ruta.
Por muy buena alimentación que hayamos tenido, nadie
está exento de una pájara en el peor momento, así
que si no queréis convertiros en la raza de los pajareitors
procurad llevar siempre una pieza de fruta, una chocolatina
o una barrita energética, que pueda daros las fuerzas
necesarias para volver a casa medio enteros (semidesnatados).
Para salidas de más de dos horas, sí que es conveniente
llevarse productos que contengan azúcares, como membrillos
(ahora los hacen en formato quesito), orejones...
Un tubito de leche condensada para casos de emergencia
tampoco viene mal. Si tenemos previsto realizar una
parada para comer, un bocadillo de jamón con tomate
o tortilla sería lo ideal.
Hasta ahora no hemos hablado para nada de los líquidos,
pero se trata de la parte más importante de la alimentación
de un ciclista en una salida. Hay que beber con regularidad,
sin esperar a tener sed, lo que nos permitirá estar
hidratados convenientemente. En verano parace más
lógico beber a menudo, pero no hay que olvidar que
en invierno necesitamos la misma cantidad de aporte
hídrico.
En cuanto al tipo de líquido, evitaremos llevarnos
la bota de vino, las latas de cerveza y otras bebidas
con gas del estilo Caca-Cola. Nos decantaremos por
el agua, zumos, o bebidas isotónicas de las de verdad.
Evitad las bebidas como Red Bull, Reanimator y otras
por el estilo, que engañan a nuestro cuerpo y que
pueden producir efectos desastrosos en el organismo
en caso de esfuerzo intenso y continuado. Si queréis
preparar una bebida más o menos isotónica podéis añadir
a un litro de agua una cucharada pequeña de sal, tres
de azucar y el zumo de medio limón. Haced pruebas,
pero seguro que encontráis una combinación CaseroStar
a vuestra medida.
 
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| Material
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Pero qué pensabais, que se puede salir así, sin más,
con el bidón lleno y la barrita energética... Pues no,
hace falta llevar las suficientes herramientas para
poder ajustar cualquier componente de la bicicleta si
surge un imprevisto. Como seguro que os sabéis de memoria
el cursillo de mecánica, pasamos a las cosas que no
debéis olvidar en casa al salir de excursión:
- Tronchacadenas. Imprescindible, la cadena
sólo se rompe cuando estás a 25 km del lugar habitado
más cercano.
- Llaves allen de 2,3,4,5,6 y 8mm
- Llaves planas de 10 y 15mm
- Destornillador plano y estrella
- Llave de radios
- Parches, desmontadores, pegamento...
- Bomba
- Una o dos cámaras
Para salidas más largas, también es conveniente llevar
llaves de dirección (si todavia eres de los que no la
tienen ahead), cables de cambio, alicates, un par de
radios y cabecillas de repuesto.
¿Y el botiquín? No pretendemos que os cosáis las heridas
en plan Rambo, pero si que es conveniente llevar en
una bolsa cerrada un bote de líquido desinfectante
(Salvesept), gasas, algodón, esparadrapo, cuchilla
de afeitar nueva, mechero y pomada (Fenergán) o líquido
(After Bite) para picaduras. Para las contusiones
y torceduras no viene mal llevar una bolsita de frío
instantáneo (Friolist) para prevenir la hinchazón.
En España no abundan las serpientes venenosas (sólo
alguna variedad de vívora), pero si os vais a mover
por zonas donde estos reptiles abunden, no viene de
más llevar una ampolla de Polaramine con la correspondiente
jeringuilla, que también nos servirá para picaduras
con fuerte reacción, como la de los abejorros. En
todo caso conviene hacer reposar al herido y pedir
ayuda inmediatamente, indicando al equipo de salvamento
los fármacos que se han administrado.
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Salir
de Excursión
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